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A
principio del año ‘85 se aprueban los Planes Especiales de Reforma
Interior (PERIs) para el Raval y el Casco Antiguo, cuyo sentido
era la creación de nuevos espacios públicos y viviendas de protección
oficial. Para poder llevarlos adelante se crea la declaración del
Área de Rehabilitación Integrada (ARI) que comportaba la creación
de una Comisión Gestora y de una oficina encargada de asesorar y
tramitar los proyectos de rehabilitación de edificios. El PERI del
Raval respeta algunos edificios y destina otros a equipamiento del
barrio, con una difusa normativa de protección para la mayoría.
Unos años más tarde y detrás de los argumentos de la necesidad de
sanear los barrios degradados y erradicar los focos de delincuencia,
comienza la destrucción del Barrio Xino, con la demolición de la
llamada Illa Sant Ramón. Paralelamente se crea una sociedad de capital
mixto PROCIVESA (Promoció de Ciutat Vella S.A.) que facilita la
entrada del sector privado en la remodelación de Ciutat Vella, encargada
de las expropiaciones y demoliciones así como de la compra y rehabilitación
de edificios de realojamiento, los solares son cedidos por PROCIVESA
a INCASOL (Institut Catala del Sol) para la construcción de edificios
de vivienda y equipamiento. Con una serie de Planes Especiales para
pequeñas zonas comienzan a introducirse modificaciones puntuales
a los planes del ‘85, y se alcanza con ellos un modelo de gestión
urbanística de una gran autonomía de acción. La adulteración más
grande a los planes iniciales se alcanza en 1995 en que se aprueban
el proyecto de apertura de la Rambla del Raval y de la Av. Cambó,
cuyo objetivo primordial es convertirlas en vías preferenciales
para el tránsito, facilitando el acceso del coche a las zonas remodeladas.
La verdadera función de la nueva Rambla será la de constituirse
en un nuevo eje viario entre el Puerto y l’Eixample, que descargará
de tránsito a las Ramblas y quizá llegará en el futuro a enlazar
con la calle Muntaner. Tambien crea un acceso libre y directo para
el control policial de una zona con una gran acumulación de inmigrantes
y de gente con pocos recursos. El proyecto de la Rambla del Raval
incluyó la construcción de una rotonda elíptica a cada extremo para
facilitar el giro de la circulación, la alternativa presentada por
los vecinos proponía retirar unos metros una de las rotondas para
conservar el edificio Can Buxeres (Arq. Serrallach 1905, este arquitecto
también proyectó la fábrica de vidrio de los Hnos. Buxeres demolida
en 1975 por Nuñez y Navarro) y destinarlo a equipamiento para el
barrio. En el verano del ‘99 se organiza la campaña «Salvem Can
Buxeres», se recogieron gran cantidad de firmas pero la respuesta
municipal fue el inicio de su demolición. Los intereses depredadores
han sabido promover: la destrucción de la trama urbana y social,
con la expulsión de los viejos, los discapacitados, la gente de
menores recursos, los artesanos y pequeños comerciantes del barrio,
sustituídos por nuevos habitantes con más poder adquisitivo y por
nuevos centros comerciales y oficinas, la destrucción del patrimonio
arquitectónico, sustituido por edificios y espacios públicos de
pésima arquitectura, las zonas afectadas por el PERI y los Planes
Especiales han perdido ya 60 edificios de su patrimonio y otros
20 seguirán el mismo camino. Por todo esto la Rambla del Raval es
la expresión máxima de la especulación urbana, y nos habla más de
lo que ya no está que de lo que pretende ser; cuando se atraviesa
se siente un frío que no pueden disimular las nuevas palmeras ni
tanto artefacto de iluminación ni los pocos bancos llenos de apoyabrazos
que impiden no sólo pasar la noche sino también sentarse a conversar
al sol. Cuando el espacio «público» nace hostil, inseguro, inhumano,
no hay necesidad de buscarle delincuentes, él mismo delinque, y
lejos de ser un espacio común se vuelve espacio de dispersión y
de distancia. Y donde dice guapa, léase Barcelona posa’t hueca,
vacía, muda, ausente, posa´t en el recuerdo. borinot 12/00 Sacamos
datos del libro: «Cataleg de la Destrucció del Patrimoni Arquitectònic
Històric-Artístic del Centre Historic de Barcelona», d’Octavi Alexandre,
editado por Veïns en Defensa de Barcelona Vella, año 2000, que recomendamos
leer para una información detallada y profunda del tema.
borinot 20/12
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