• Altres barris

Demoliendo Barcelona
8 anys sense Pedro Alvarez
Desalojo y derribo ilegal en Sant Andreu
Solidaridad y desagravio a las Madres de plaza de Mayo
La guerra del agua continúa
L@s pres@s de La Tablada
Detencions arbitràries a Madrid
Continua la lluita dins i for de les presons

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Se conmutan las penas a l@s
Pres@s de La Tablada

Un 23 de enero de 1989, un grupo de 42 militantes del “Movimiento Todos por la Patria” (MTP) tomaron la decisión de atacar el cuartel militar del 3er Regimiento de Infantería Mecanizada “General Belgrano”, situado en La Tablada, provincia de Buenos Aires. La decisión se debía a la información que tenían sobre los preparativos de un inminente nuevo golpe de Estado por los militares fascistas (“carapintadas”) y encontraban su justificación en la misma Constitución Argentina que, en el artículo 21 establece la obligación de los ciudadanos de “armarse para defender la Constitución”. 42 militantes del MTP penetraron en el cuartel y tuvieron que enfrentarse a 3.600 efectivos de la policía y el ejército durante 30 horas. El ejército recurrió a la utilización de blindados y al bombardeo del lugar con fósforo blando (prohibido por la Convención de Ginebra). 28 fueron los civiles masacrados, 3 desaparecidos y 11 muertos del ejército (la mayor parte a consecuencia de los bombardeos ordenados por los generales). Las personas capturadas fueron brutalmente torturadas. La Cámara Nacional de Casación Penal de Argentina los condenó a distintas penas (la mayoría a cadena perpetua), basándose en «Ley de Defensa de la Democracia». Diversos organismos internacionales y el informe 55/97 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos destacan la violación del derecho a la defensa, el asesinato de 9 personas después de su rendición y la tortura a que fueron sometid@s tod@s l@s detenid@s. El 13 de julio pasado l@s pres@s polític@s de La Tablada suspendieron la primer huelga de hambre después de 46 días. El 5 de septiembre de 2000 empezaron una nueva huelga de hambre que resistió 116 días. Hace unos días el presidente Fernando de la Rúa anunció el decreto de conmutación de penas para l@s pres@s. Reduce las condenas para l@s detenid@s a excepción de Enrique Gorriarán Merlo, líder del movimiento, y su compañera Ana María Sívori por no estar incluidos en el informa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Esta solución a medias, llega mal y tarde. El gobierno argentino permitió esta situación, con consecuencias casi irreversibles en algunos casos, eligiendo el asesinato de los presos y garantizando la impunidad que gozan los militares genocidas de la última dictadura militar. L@s pres@s decidieron el levantamiento de la huelga porque creen que es un avance en su situación, si bien no es lo que han venido pidiendo. A los 9 huelguistas condenados a prisión perpetua se les conmutó la condena a 20 años de reclusión, a Claudia Acosta a 22 años, a Roberto Felicetti a 25 años, lo que implica que entre mayo del 2002 y el 2005 tod@s ell@s podrían salir en libertad. Cabe destacar la campaña de criminalización llevada a cabo por los medios de comunicación argentinos, que en ningún momento explicaron las circunstancias y motivos en que se produjo el asalto y siempre consideraron a l@s acusad@s terroristas, equiparándolos a los militares golpistas o carapintadas.

borinot 4/1