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Movilizaciones
por l@s inmigrantes
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Terror
policial en Madrid
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Cambios
en la ley de extranjería
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Disparar
a un inmigrante=labor humanitaria
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Proyecto
SIVE contra sin papeles
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Movilizaciones
por los derechos
de l@s inmigrantes |
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Barcelona
ha sido desde el verano del 2000 la expresión clara y contundente
de cómo el orden político y social reinante en el Estado español
trata a las personas inmigradas. Ha demostrado que la inmigración
es considerada como un problema, criminalizada y utilizada para
mantener la cortina de humo frente a la quiebra del estado de
bienestar y la pérdida que sufre la población autóctona de sus
derechos sociales. A la inmigración se le aplican leyes restrictivas
y policiales bajo el pretexto de cumplir los compromisos europeos
(Schengen, Tampere), leyes que recalcan los deberes y sanciones
contra las personas inmigradas mientras pisotean sus más elementales
derechos. Los días 27 al 29 de septiembre la Plataforma de apoyo
a l@s inmigrantes sin papeles, realizó la «Acampada de la Vergüenza»
en Pl.Catalunya, en solidaridad con las casi 150 personas inmigrantes
de origen subsahariano y búlgaro que desde hacía más de 5 meses
venían durmiendo al raso en esta plaza y en el Parque de la Expaña
Industrial del barrio de Sants. Mientras las administraciones
hacían la vista gorda y se pasaban la pelota de una situación
que no solamente atañe a Catalunya sino a todo el estado español,
en la adampada se realizaron actividades, charlas, debates, con
la convicción de que la solución tenía que satisfacer las necesidades
de tod@s junt@s, provinieran de donde fuere y que para presionar
había que estar unidas todas las comunidades y tod@s l@s inmigrantes
y luchar junto a l@s demás vecin@s de Barcelona de forma independiente
y autónoma. En este contexto, y denunciando que ni siquiera se
cumplía la normativa teóricamente vigente en que se basa la actual
Ley de Extranjería, según la cual todas las personas sin papeles
tienen derecho a atención primaria, se convocó a una manifestación
en la plaza St.Jaume el 4 de noviembre, bajo las consignas «Por
el derecho a un trabajo y una vida digna; por el derecho de asilo;
por la libre circulación de las personas inmigradas». Se hizo
evidente el rechazo a «la política de la Administración de dotar
de papeles y trabajo legal a un mínimo de personas inmigradas
y el resto de la población mantenerla sin papeles, reforzando
ese ejército de reserva, para que se realice un trabajo esclavo,
mal pagado y sin derechos que induce a pensar a la población autóctona
con trabajo precario o en paro que las personas inmigradas son
responsables de la pérdida del supuesto Estado del Bienestar».
Ante la ausencia de interés por parte del gobierno para resolver
la regularización de estos colectivos y constatando la indiferencia
de la mayor parte de la sociedad, individuos y colectivos políticamente
activos, l@s inmigrantes y la Plataforma de Apoyo se adueñaron
de un espacio en la Universidad Central de Barcelona, realizando
un encierro del 13 al 22 de noviembre para hacer oir su voz. Durante
estos días fue constante la presión negociadora que tuvieron que
ejercer l@s estudiantes contra el rectorado que pensaba sólo en
un acto simbólico y no de lucha por tantos días de las casi 300
personas que reclamaban por sus derechos y manifestaban su rechazo
a la Ley de Extranjería que atenta contra la vida y la dignidad
de las personas inmigradas. El 22 de noviembre se realizó otra
manifestación de más de dos mil personas que serviría para que
la administración aceptara la negociación en vías de solucionar
el problema de los colectivos que vivían a la intemperie. Esta
manifestación cambia en número y participación, ya que se suman
latinoamerican@s y personas del sudeste asiático (Pakistán, Bangla
Desh e India) exigiendo papeles, vivienda y trabajo para tod@s.
Las promesas de las tres administraciones se concreta en: 1.-
Abrir un albergue que estuvo cerrado por malas condiciones durante
4 años y continúa en el mismo estado, no tienen duchas ni cubren
mínimos higiénicos y sólo disponen de una hamaca y una manta por
persona para dormir. Tiene un horario de entrada de 9 a 10 de
la noche y de salida a las 8.30 de la mañana, bajo amenaza de
que si alguna persona falta dos noches a dormir pierde su lugar
y la «posibilidad de su regularización y oferta de trabajo». 2.-
Ponen como condición para tener derecho al albergue la obligación
de pasar una entrevista con CCOO y UGT (CITE y AMIC) quienes supuestamente
realizarán el trámite de papeles ante la Delegación de Gobierno.
Las personas que no cumplan este requisito quedarían fuera del
acuerdo y por tanto otra vez en la calle. 3.- Angel Miret de la
Generalitat ofreció el acceso de estos grupos al mercado laboral
y al programa de formación ocupaciónal que hasta la fecha no ha
cumplido. 4.- La Delegación de Gobierno dice que para las personas
que vienen de países en guerra como Sierra Leona y Nigeria tendrán
derecho a la regularización por la vía de condiciones excepcionales,
otorgarán una cédula de identificación para los que no tienen
pasaportes y tarjeta de trabajo y residencia por un año pero sólo
si se confirma el apoyo de la patronal con propuestas de trabajo.
Hasta la fecha nada de esto se ha concretado y se constata una
vez más la lentitud del gobierno y la pasividad de los sindicatos
mayoritarios. También hay que señalar que más de 27 personas del
colectivo subsahariano quedarían fuera de esta posibilidad de
regularización porque según dicen provienen de países que no están
en guerra ni sus súbditos sufren persecusión alguna. España es
uno de los países de la UE que no cumple con el derecho de asilo,
por eso a la mayoría de las personas que solicitan este derecho
se le exige pasar largas colas y presentar unos documentos de
los que carecen porque han salido huyendo y no pueden demostrar
que peligren sus vidas. De esta forma queda claro que el objetivo
de tantas promesas es desmoviliza a las personas y desviar su
demanda central de papeles para tod@s. Hasta la fecha hay más
de 40 personas que aún no tienen derecho al albergue, continúan
en la calle o alojadas en el SCI o en la parroquia de Sant Pere,
pero no por mucho tiempo, ya que no pueden seguir asumiendo una
responsabilidad que sólo compete al gobierno.
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Hay
que destacar que lo que se inició como una reivindicación de determinados
colectivos ha generado la unificación de muchos otros. El más numeroso
y organizado es el de los pakistaníes, indúes y de Bangla Desh que
se encuentran en una situación de indefensión total porque en su mayoría
les han denegado las solicitudes de trabajo y residencia, son acusados
de fraude y muchos tienen orden de expulsión. Este colectivo ha sido
«ilegalizado» en bloque como consecuencia de la actuación de las mafias.
Una vez más queda patente el nefasto papel de la Ley de Extranjería
que castiga a la víctima sin perseguir al verdugo, las mafias. Esta
es la auténtica complicidad, la del Estado con las mafias, complicidad
con la explotación social y laboral de los y las trabajad@r inmigrantes.
Por su lado, la Federación de Colectivos Inmigrantes en Catalunya
también hizo su análisis de la situación alertando que la reforma
de la ley recorta aún más y hasta desconoce los insuficientes derechos
que supuestamente (pues el PP se negó a desarrollar su reglamento
en el término legalmente fijado) otorga la actual ley. Según este
colectivo, la reivindicación de CiU de poder decidir la cuota de inmigrantes
en Catalunya refleja una actitud puramente instrumentalista y mercantilista
de la inmigración que contempla el mundo entero como si fuera un supermercado
lleno de ofertas de mano de obra barata y hecha a medida en función
de las necesidades económicas de la patronal catalana. El 23 de noviembre
fue aprobada en el Congreso, con los votos del PP y de CiU, la Reforma
de la Ley de Extranjería que suprime los derechos de las personas
inmigradas sin papeles, dificulta la reagrupación familiar, endurece
la regularización, impide el derecho a la vivienda, prohíbe su libre
circulación dentro del Estado Español... Las personas que sólo quieren
trabajar dignamente, estarán todavía más condenadas a la ilegalidad,
a vivir en condiciones infrahumanas y a ser deportadas de cualquier
manera. Esta ley convierte en problema criminal al fenómeno natural
de la emigración, discriminando a las personas por su pobreza. Según
la Delegación del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración, en
fecha de 31 de octubre, eran 245.684 las solicitudes presentadas en
el proceso extraordinario de regularización que concluyó el 31 de
Julio. De éstas 185.163 fueron resueltas, de las que 123.619 fueron
favorables, 57.646 denegadas y 4.376 archivadas. Como consecuencia
de las diferentes protestas por la forma en que se había llevado a
cabo esta regularización, el Gobierno se comprometió a revisar la
situación de las 57.646 solicitudes denegadas, pero hasta ahora siguen
sin hacerlo. El argumento oficial del PP y CiU es que la Ley de Extranjería
debe armonizar con las demás reglamentaciones de los países de la
UE. Ellos mismos saben que esto no es cierto, ya que bajo la excusa
de que afrontan el supuesto peligro de que Europa sea invadida por
una descontrolada y masiva oleada de inmigrantes, están extremando
el control de sus fronteras de paso con Europa. Y como último ejemplo
de la intención de criminalizar a los extranjeros que promueve la
reforma de la ley, recordar que ésta consagra los centros de internamiento,
cárceles de terror, ampliando las causas de internamiento. El 23/12,
bajo una intensa lluvia, se realizó una nueva manifestación de alrededor
de 500 personas que partió de Plaza Catalunya pasando por la rambla
del Raval. La gente estaba cabreada, se sentía estafada y engañada
por promesas incumplidas. Se repartieron octavillas, se realizaron
pintadas y al final del recorrido, a la altura del puente del Maremàgnum,
se podía ver ascendiendo desde el mar unos globos de gas que sostenían
una pancarta con el lema «Papeles para Tod@s» y «Ley de extranjería
asesina».
borinot 30/12 |
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