Sensaciones auténticas

La Vanguardia. 12 de enero 2005
Jove Orquestra Nacional de Catalunya
Intérpretes: Olatz Saitua, sorprano; Susan Parry, mezzo. Coral Cantiga (J. Prats, director); Cor Albada (E. Nabona, director). Manel Valdivieso, director
Lugar y fecha: Auditori (9/1/2005)
Jorge de Persia

Estas temporadas de trabajo de los jóvenes intérpretes catalanes que culminan en un concierto tienen a veces un aire de autenticidad que va más allá de las cualidades explícitas de tal o cual interpretación. Tener como objetivo la Segunda sinfonía de Gustav Mahler supone enfrentarse a un trabajo duro, a sabiendas además de que es una obra a la que se llega por el camino de la madurez.

No obstante, encontrarse a solas frente a un monumento de tanta fuerza expresiva, de tanta intimidad, de tan particular lenguaje mahleriano -que recuerda aún mucho del lirismo del lied-, alternado con la rotundidad de su infonismo, que muestra las grandes contradicciones que pronto viviría aquella sociedad, seguramente produce en los intérpretes una sensación tan fuerte que la respuesta, más que en el artificio interpretativo, se manifiesta en la vía más directa de las sensaciones de estar frente a aquello que deslumbra.

Y en este sentido -a sabiendas de que hay cosas que no se pueden pedir, como la profundidad y densidad sonora que requieren algunos pasajes iniciales de la cuerda- y, superadas las dificultades del primer movimiento, toda la gracia y la espontaneidad de estos jóvenes se manifestó transparente en los dos andantes que siguen.

Una lectura sutil del fraseo en la cuerda, expresivo y hondo, buena respuesta de las maderas, afinación y sonido homogéneo, en un atractivo trabajo docente de oírse en cada momento. El director, Manuel Valdivieso, trabajó además la dinámica a conciencia, con planos adecuados y transparentes. Los contrastes brillaron y el discurso lució con el buen trabajo de los solistas en un ejercicio de sentir la tensión.

La mezzo Susan Parry brindó su bella voz y su experiencia, al igual que la soprano Olatz Saitua, y nuevamente esa sensación de autenticiada, de buen ejercicio musical, fue subrayada por la introducción de los coros en un ambiente orquestral consistente y muy a tono con el carácter general.