A toda vela
DONAT PUTX - 13:25 horas - 29/03/2003 Lo
más relevante de cuanto sucedió la otra noche es la música. Pero la triste
y delirante realidad aconseja detenerse un tanto en el gesto reivindicativo
que protagonizó Maria del Mar Bonet en el TNC. Estábamos a eso de medio concierto
cuando la cantante vino a decir: “Ha estallado una guerra y los gobernantes
no escuchan la voz del pueblo. Según parece, para ellos nuestra opinión no
tiene ningún valor”. Y entonces, mientras un unánime aplauso saludaba la
arenga de M.M.B., la mallorquina, sus siete músicos y los integrantes de
la Coral Cantiga se estamparon la preceptiva pegatina antibelicista cerca
del corazón.
No hace falta ser muy listo para concluir que, en estos días, sufrimos
un cierto retroceso democrático. Acaso por ello, M.M.B. remachó su discurso
cantando con la coral un fragmento del simbólico “Cant dels ocells”. A renglón
seguido, se integró en el elenco para interpretar una muy impactante relectura
de “Què volen aquesta gent?”, tema escrito hace tanto tiempo por el bueno
de Lluís Serrahima.
La señora Bonet presentaba en el TNC el espectáculo “Caloma. Des
de Mallorca a l'Alguer”, cuya dirección artística firma la cineasta Rosa
Vergés. Al fondo del escenario, un mar de cambiantes azules besaba las Baleares
y un cacho del País Valenciano; con el transcurrir del concierto, proyecciones
de luz dibujaban sobre el territorio figuras como estrellas de mar o ramas
de olivo.
En el largo repertorio destacaban un buen puñado de canciones nuevas.
Piezas como “El país secret”, sobre un poema de Robert Graves traducido al
catalán por la hija de éste, Lucía. Asimismo, resulta imposible pasar por
alto el logrado toque oriental de “Den itan nisi”, o las muchas virtudes
contenidas en “Mons a part”, adaptación del “Lost lands” del mismísimo Bruce
Springsteen.
Un equipo de músicos simplemente sensacionales daban el impulso
justo para que la voz de M.M.B. navegara a toda vela. Gran acierto asimismo
la “entente cordiale” entre la cantante y la Coral Cantiga: “El cant de la
sibil·la” que se marcaron fue ciertamente delicioso.
Claro que, entre tantos aciertos, también hay lugar para algunos
peros. A mí no me convenció la alianza entre Maria del Mar Bonet y la coral
en temas como las “Tonades de treball de segar” populares de Menorca. Se
trata de un ejercicio musical considerable, brillante incluso, aunque tal
como yo lo oigo el canto en cuestión pierde crudeza, lo que es una lástima. |